Proyectar un sueño no es lo mismo que construirlo y ver cómo, de forma potente y concreta, se levanta.

Mucho antes de asumir su cargo como alcaldesa de Maipú, Cathy Barriga Guerra, estableció un compromiso consigo misma y con un grupo de vecinos de Clotario Blest, entre Primo de Rivera con Lumen, al ver con tristeza las dimensiones de El Pajonal, un basural aledaño al sector, con más de 40 años de data.

“Yo llegué hace 9 años a Maipú con mi familia sin ser autoridad y conversamos con los vecinos y vimos la realidad que tenían con el basural más grande de la comuna, con toneladas de basura, con la delincuencia, con la insalubridad y con la vergüenza de los vecinos por vivir en este lugar. Sin ser autoridad me llamó la atención el por qué no se hacía nada…”, recordaba nuestra jefa comunal durante un reciente acto de presentación del parque.

Nunca nadie detectó el potencial del espacio conformado por 12 hectáreas. Lo contó en el mismo acto. Así tras ubicar a sus propietarios, un grupo de ocho hermanos e iniciar una compleja negociación poco después de asumir su puesto al frente de la Municipalidad, comenzó a tomar forma el anhelo. “Primero lo compramos, luego lo limpiamos, cerramos e iluminamos”, detalló quien, tenía muy clara en su mente la funcionalidad del espacio del que retiraron más de 9 mil  toneladas de desechos.

De esa manera, el Parque Renacer se convirtió en un proyecto sólido y hoy, la en gran parte de su extensión, la yerba sustituye a la basura y se trabaja en una primera etapa de consolidación, con 2,5 hectáreas del terreno.

La zona de intervención propone equipamientos y áreas verdes iniciales, que activarán y enlazarán las posteriores etapas del resto del parque. Contará con áreas verdes y paisajismo, recorridos que articulan una red de paseos y miradores, tres zonas de juegos (identificando una zona central con 600m2), servicios higiénicos con accesibilidad universal, estacionamientos vehiculares, senderos con accesibilidad universal y zonas deportivas y recreaciones.

Las 9,5 hectáreas restantes al terreno, serán diseñadas y ejecutadas por la  Seremi-Minvu, según los requerimientos que resulten de las consultas ciudadanas que se realizarán próximamente.

Lo mejor de todo es que no se puede hablar de proyecto cuando las obras avanzan rápidamente y moldean ese compromiso con que alguna vez, hace 9 años, comenzó a construirse el sueño que le permitirá a Maipú contar con un pulmón vegetal modelo.