El  5 de abril de 1818, en lo que hoy conocemos como nuestra comuna de Maipú, se desarrolló un acontecimiento del todo relevante para la historia nacional y americana: la Batalla de Maipú, hecho que consolida el proceso de independencia de Chile, y que da inicio a una seguidilla de acciones similares en toda América.

La Batalla de Maipú puede entenderse como el punto cúlmine de una serie de actos políticos que se vivieron en el período en diversas ciudades del país.

El alcance de este acontecimiento no es sólo nacional. Ello, pues durante las primeras décadas del siglo XIX, la historia de Chile como del resto del continente estuvo marcada por una oleada independentista, una revolución emancipadora que trajo consigo el nacimiento de nuevas repúblicas.

La Batalla de Maipú fue el enfrentamiento entre las fuerzas patriotas revolucionarias conformadas por soldados argentinos de las Provincias Unidas y del Ejército de Chile, al mando del General en jefe, José de San Martín, contra los realistas que operaban bajo las órdenes del general Mariano Osorio.
En este combate, el general chileno Bernardo O’Higgins Riquelme, herido en el combate de Cancha Rayada, donde las fuerzas patriotas fueron derrotadas, apareció en el campo de batalla un poco antes de terminado el último ataque contra los realistas. Luego, San Martín y O’Higgins, se abrazaron victoriosos en una escena memorable que dio origen a una de las imágenes más icónicas del período de la independencia chilena, el histórico “Abrazo de Maipú”.