Con una ceremonia pequeña, sin invitados y con todos los protocolos correspondientes a la segunda etapa de Transición en la que se encuentra nuestra comuna por la contingencia sanitaria, nuestra alcaldesa, señora Cathy Barriga Guerra, presidió el izamiento del Pabellón Nacional en la Plaza Monumento a los Vencedores de los Vencedores de Bailén.

Una tradición en nuestra comuna cada primer día de septiembre, para dar inicio al Mes de la Patria, el que este año tomó una connotación diferente debido a los difíciles momentos que vivimos, por lo que junto a nuestra bandera nacional, se izó una bandera blanca por los 265 vecinos y vecinas fallecidas por Coronavirus en Maipú y por quienes nuestra Alcaldesa pidió un minuto de silencio.

“Nos reunimos en el casco histórico de nuestra comuna para dar comienzo a septiembre, un mes que sin duda será diferente a años anteriores por la situación que estamos atravesando y para la que nadie estaba realmente preparado, pero que nos ha dado grandes lecciones”, sostuvo la primera autoridad comunal, enviando un saludo a las instituciones que no pudieron estar presentes, como  Bomberos, Juntas de Vecinos, autoridades y tantos otros que han desfilado a los pies de la Virgen del Carmen”, señaló en sus palabras.

Además, la primera autoridad comunal quiso enviar un mensaje a los maipucinos y maipucinas para que tomen todos los resguardos en este periodo de fiestas patrias y evitar más contagios de Coronavirus.

“Como Alcaldesa de esta comuna, deseo de corazón que estas festividades las podamos vivir en paz y en compañía de nuestras familias. Que logremos enfrentar todo lo malo, con la fuerza necesaria para salir juntos adelante”, expresó.

Luego, se procedió con la entrega de las banderas chilenas que van a ser instaladas en las plazas de la comuna, de forma simbólica a un funcionario de la Dirección de Aseo y Ornato municipal, quien representó a los demás trabajadores, quienes debido al protocolo sanitario no pudieron asistir.

Para finalizar y como es la costumbre en este mes, se realizó una presentación de cueca, en esta oportunidad un baile a la bandera, para evitar cercanía física entre las personas. Y, por supuesto, se entregaron unas ricas empanadas a los presentes y a los vecinos y vecinas que se detuvieron en el momento para observar la ceremonia.